De una Noche 'Normal'.
En el pequeño habitáculo que es mi desordenada habitación, la noche se presentaba normal. Tranquila y calurosa, como son las noches aquí cuando ya todo el mundo se ha ido a ha dormir.
Encendido el ordenador, me preparé para un par de horas, quizá tres, de conversación entre amigos, cosa que ya es más que una costumbre en mí. Y ahi estaba yo, en mi cuarto... sentada al escritorio y con la ventana abierta de par en par, añadiendo a la música de los Creedence el repiqueteo de las teclas. Una estampa habitual.
Y de pronto, la normalidad al traste, la tranquilidad rota en pedazos.A mis espaldas y sin mayor aviso, el pequeño y rebosante estante en el que se asienta mi olvidada colección de cd's decidió que había cumplido con creces sus años de servicio y se despeñó. Y con el estante, su contenido... A su final, solo le faltó la salva de 22 cañones, porque ruido... hizo bastante. Inmediatamente después de caer con un estruendo de mil demonios tuve que lanzar un grito a mi sobresaltada y adormecida familia - No pasa nada, se ha caido un estante, estoy bien -.
Las palabras tranquilizadoras siempre son exageradas. Qué no pasaba nada... Dios... ¡es la mentira más vil que ha salido de mi boca!. El suelo estaba lleno de cd's, la pequeña estantería estaba destrozada y los mil y un objetos que se habían ido acumulando sobre ella, se desparramaban medio rotos por doquier. Ese estante soportaba una cantidad ingente de cosas importantes para mi, que sobresalían a mis ojos entre una gran suma de objetos inutiles.
Estaban mis cajas. Mis cajas son el lugar donde guardo las entradas, los panfletos, los recortes, las postales, las fotos y sobre todo, mis cuadernos de notas. En definitiva, cosas importantes que no quiero perder y que me deleito en mirar en los días nostálgicos. Como es lógico, todo empezó siendo UNA caja, pero... con el tiempo han ido haciendo falta otras dos.
Y asi estaba yo, dándole la espalda esta vez a mi ordenador, a mi noche normal, a la estampa habitual. Mirando crspadamente crispadamente los trastos hechos pedazos que sostenían esta normalidad. La carátula de los Creedence que ahora estaban sonando, fotos y recuerdos de la gente con la que estaba hablando y cuadernos abiertos de mala manera vomitando la filosofía de vida que me sostiene a diario.
Qué escenario... es para contemplarlo.
La normalidad de tu vida pendiendo de un hilo tan fino (o de una madera pasada).
Koffu

Hola, me llamo Koffu, pero también Dagor. Como sospechas, sufro de
ambivalencia, soy un ser bipolar, llámalo como quieras. Por eso normalmente hablaremos así, es decir, por los dos. Tenemos una media de dos décadas de existencia y por supuesto, aunque en ocasiones especiales coincidimos, diferimos en los gustos en general. Sobrevivimos en la bonita Iberia, a veces al norte, a veces al sur...






Dagor dijo
Pues me has echo pensar. Sí, los hombres, en contra de toda leyenda urbana, también pensamos.
He pensado que que pasaría si a mis estanterías (por otro lado con solo dos años de servicios) les diese por solicitar (exigir) la jubilación anticipada.
Mis manuales esparcidos por el sulo. Mi colección de euros desperdigada por la habitación y alrededores. Mis dagas sobre la colección de pelis en dvd's y ésta a su vez sobre la destrozada minicadena...
Mis cd's de música rayados, fuera de sus desmanteladas cajas. Mis libros, mis figuras, mis....
Puff, pues verdad. Sería un desastre. Y más con los 25 grados por noche (35-40 en el día) que sufrimos por mi tierra. Sí, ese tipo de noche que sudas con sólo estar frente al ordenador....
Yo descarté las cajas para guardar ese tipo de cosas (poesías, anotaciones, relatos, desvaríos mentales...) Decicí tiempo atrás (ahora veo que con sumo acierto) que esas cosas las guardaría en cajones y en archivadores debida y cronológicamente ordenados. Las cajas las uso para guardar las cosas que prefieres olvidar ( algo que ya no te gusta, aquel regalo de aquella chica que algún día fue tu novia, etc...)
17 Julio 2006 | 03:33 PM