Los que nunca envejecen.
Parece que mi bienamado compañero hemisferial lo pasó bien en su última escapada. Tan bien quizá que puede que su mente aún siga ahi y por eso no aparecen mucho por aquí sus historias. Lo siento por vosotros, los que me leeis con ojos distraidos, que no tendreis intermedios para descansar de lo que yo escriba y solazaros con maneras de pensar diferentes...
No obstante, quizá tampoco lo sienta tanto, no en vano escribo de nuevo. Hoy para comentar algo sobre algunos amigos, "los eternamente jóvenes".
Mi ideal de un buen rato es sentarme en un buen café o bar, y, con mis amigos alargar la bebida hasta lo indecible mientras se conversa. "Hablando se entiende la gente, y con cerveza o café enfrente, se entiende mejor". Me parece que a partir de momentos así, uno se hace a la idea de como es una persona.
No obstante, hay gente que no he tenido el placer de conocer en persona y, sin embargo, me honro en conocer. Tal vez alguno ya sepais a lo que me refiero. A esas personas que sólo se conocen a través de lo que escriben en una ventana de messenger o un correo electrónico, esos son.
Tengo en mente, al escribir esto, a un puñado de personas que puedo decir que conozco desde hace tres o cuatro años pero aún no he tratado en persona... casi todas recogidas en el mismo lugar, un rincón acogedor en donde pasé madrugadas hablando de cine y de otras cosas más en noches más felices.
Si bien es cierto que la regularidad a veces es dificil de mantener de esta manera... resulta sorprendente a la par que gratificante ver que, de alguna forma, se mantiene... y que Internet no es un erial que unicamente produce conexiones interpersonales muy delimitadas en el tiempo y condenadas a la superficialidad. Ver que puede haber alguien que, desde la otra punta de nuestra bonita Iberia (o puede que desde el otro lado del charco), se pregunte que es de tí y quiera saber de tu vida y contarte la suya. Compañeros, por los que no pasan los años. Curiosa consecuencia ésta, la de vivir siempre en la edad del primer encuentro.Siempre tendremos dieci-muchos o veinti-pocos...
Y todo sin café de por medio ni bebida espirituosa de ninguna clase.
Koffu

Hola, me llamo Koffu, pero también Dagor. Como sospechas, sufro de
ambivalencia, soy un ser bipolar, llámalo como quieras. Por eso normalmente hablaremos así, es decir, por los dos. Tenemos una media de dos décadas de existencia y por supuesto, aunque en ocasiones especiales coincidimos, diferimos en los gustos en general. Sobrevivimos en la bonita Iberia, a veces al norte, a veces al sur...






Dagor dijo
¡Cuánta razón tiene el hemisferio izquierdo en todo lo que dice! (jamás pensé que diría esto caray).
Razón puesto que soy uno de los aludidos. Razón pues nos conocemos sin conocernos, puesto que aquella oportunidad en tu ciudad, se nos escapó de las manos en el último momento... razón porque creo tener una buena amiga, aunque nunca te vi en persona.
Y, perdón por la expresión, ¡joder cúanta razón tienes en lo referiere a la ubicación de mis neuronas! . No sé dónde están, creo que cumplir años les sienta mal, muy mal y por eso, los días anteriores a mi vigésimo y algún aniversario se escondieron. Sin embargo, hoy, día tan miserablemente célebre para mis familiares, amigos y conocidos varios, parecen que han regresado, pues semejante párrafada no puede ser fruto de la generación expontánea.
Saludos
26 Septiembre 2006 | 01:31 PM